FORO: Racismo y Discriminación en los medios de comunicación en Ecuador

La Corporación de Desarrollo Afroecuatoriano (CODAE), la Universidad Andina Simón Bolívar y la Coordinadora de Radio Popular Educativa del Ecuador (CORAPE) invitan al Foro: “Racismo y Discriminación en los medios de comunicación en Ecuador” que se realizará el martes 31 de mayo de 2011, a las 09h30, en la sala Múltiple del Edificio Manuela Sáenz, de la Universidad Andina.  

El foro será un espacio para reflexionar el papel de los medios de comunicación en la construcción de la imagen de los afroecuatorianos y afroecuatorianas; así como sensibilizar a la ciudadanía para eliminar estereotipos y prejuicios en su contra.

Las Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos, a través de sus órganos de protección de derechos humanos han expresado su preocupación en relación a los medios de comunicación, ya que consideran que existe una fuerte presencia de estereotipos y prejuicios en contra de la población afroecuatoriana.

De igual manera, los organismos internacionales han recomendado al Estado tomar medidas para eliminar el racismo y la discriminación étnica en la programación y sus contenidos; así como también apoyar la formación de medios y comunicadores que contribuyan a erradicar la discriminación racial.

Esta iniciativa es promovida por la CODAE, a través del proyecto “Promoción de la participación inclusiva y apoyo a políticas públicas para la consecución de los ODMs en el Pueblo Afroecuatoriano”, en el marco de la campaña “Digamos NO a la discriminación racial”.

2011 Año internacional de los afrodescendientes.     

Spot promicional del evento:

Anuncios

MEMORIA HISTÓRICA: liberación de los esclavos atentaba contra el principio de propiedad

Entrevista a Enrique Ayala Mora, historiador – Rector de la Universidad Andina Simón Bolívar

 

Los africanos y sus descendientes estuvieron presentes en América desde el inicio de la Colonia, en los procesos de Fundación de Quito, de Guayaquil y otras ciudades, participaron en la Independencia y la naciente República. Sin embargo, la liberación de los esclavos fue un hito importante en la historia del Pueblo Afroecuatoriano y del Ecuador en general.  

El historiador ecuatoriano relata que en 1851, “la liberación de los esclavos, se dio después de un gran debate, que ahora nos parecería elemental pensar que una persona puede pertenecer a otra, pero en esa época para algunos el principio de propiedad prevalecía sobre la individualidad de las personas. Y argumentaban que se estaba violando el principio de propiedad si se les quitaban los esclavos a los esclavistas. Hay hermosas piezas literarias de Olmedo, Abad y de varios distinguidos ecuatorianos que defendieron la tesis que por sobre la propiedad está el derecho de poseerse a sí mismo, de tener identidad”.    

Dato:

En Ecuador, la liberación de los esclavos fue proclamada el 24 de julio de 1851 por José María Urbina, cuando era Jefe Supremo. Este decreto estableció un sistema de indemnización a los ex-amos, para tal efecto, gran parte del presupuesto estatal de los años 1851 y 1852 se destinó a este fin.

Noticias relacionadas:

Aportes del Pueblo Afroecuatoriano a la República

Población afrodescendiente en Ecuador

Por más de tres siglos millones de afrodescendientes fueron explotados para impulsar el desarrollo de América

[1]Por Epsy Campbell

CEPAL

El racismo es una ideología construida en el proceso de colonización y conquista de los continentes africano y americano, a través del tráfico trasatlántico de personas africanas que fueron convertidas en esclavas para el “desarrollo” y la explotación de los recursos en América.

Desde sus inicios, la raza “blanca” se convirtió en el prototipo de lo humano y por lo tanto superior a todos los grupos etnoraciales diferentes, particularmente a las personas de procedencia africana.

El racismo construyó relaciones económicas y sociales para impulsar el desarrollo occidental en América, en especial la acumulación de riquezas y bienestar de los hombres blancos y de sus mujeres, a través de la explotación de la riqueza natural y el trabajo esclavo de millones de hombres y mujeres africanas por más de tres siglos.

En Ecuador, los esclavos fueron introducidos como bozales (africanos que no hablaban castellano), ladinos (africanos que hablan castellanos) y los criollos (africanos nacidos en América); desempeñaron trabajos en las minas, en las haciendas de caña, tabaco y algodón, así como en el trabajo doméstico. El régimen esclavista tenía como fin explotar la fuerza de trabajo de los africanos (Puyo y Viveros).

Pese al desarrollo de los países; a la abolición de la esclavitud desde hace más de trescientos años; al reconocimiento de los derechos humanos de las personas “sin ninguna distinción”, desde hace más de cincuenta años y demás procesos en marcha, la estructura económica de los países está basada en un modelo racista.

La discriminación racial pone a determinado grupo racial y étnico en condiciones de marginación política y socioeconómica. Pero también es la forma en que se subvaloran la organización cultural, social y religiosa de un determinado grupo racial, como es el caso de los y las afrodescendientes. Su cultura es medida a partir de la occidental (blanca) que se convierte en el prototipo de cultura.

 Ver texto completo:

Pobreza y exclusión de los pueblos y mujeres afrodescendientes


[1] Epsy, Campbell. Comisión Económica para América Latina y el Caribe CEPAL. Título original: “Pobreza y exclusión de los pueblos y mujeres afrodescendientes”. Documento III Foro, Ciudadanía Sexual.

Mujer afroecuatoriana soporta el peso cultural de la esclavitud

 

Desde la colonia ha prevalecido la supuesta superioridad blanca para legitimar el poder, frente al otro colonizado, con una categoría de inferior. Este proceso construyó una colectividad anónima, incluyendo un juicio generalizador de las mujeres. Pero ese otro colonizado (mujeres) también ha sido marginado desde la historia (Puyol y Viveros).

La imagen estereotipada de la mujer afroecuatoriana fue construida a través de prácticas racistas y sus diversas manifestaciones, que van desde considerarlas buenas para el servicio doméstico o como un instrumento sexual, por lo que “ser mujer afrodescendiente en nuestro país es ser diversamente excluida” (Puyol y Viveros).

A pesar de la invisibilización a la cual fueron  sometidas las mujeres, actualmente ellas están en el campo social, cultural y político, en la lucha por sus derechos y principalmente para combatir la pobreza -la nueva esclavitud del Pueblo Afrodescendiente-.

A continuación, se detallan algunos de los indicadores sociales de la mujer afroecuatoriana de acuerdo al  Sistema Nacional de Información Inter Étnica:

       Educación:

Hombres y mujeres afroecuatorianas presentan relativa equidad en cuanto a las tasas de matrícula para educación primaria y básica; mientras que la situación de las mujeres registra una mejoría en comparación a los hombres para las tasas de matrícula y educación secundaria y superior, según la Encuesta de Condiciones de Vida (2006). 

       Trabajo:

Si bien las tasas de matrícula en los niveles educativos están equiparadas entre hombres y mujeres afroecuatorianas, no ocurre lo mismo en el aspecto de acceso al empleo. Aún persiste inequidad en el mercado laboral, siendo las mujeres las más perjudicadas. En el caso de las remuneraciones, las mujeres ganan entre 20% y 50% menos que los hombres. 

       Población Económicamente Activa -PEA-

En el sector moderno, el 60,9% de la PEA es de hombres afroecuatorianos, mientras las mujeres afroecuatorianas tienen el 39,1% de la participación. La proporción en el sector informal es parecida, con el 59,9% y 40,5% respectivamente. Sólo en el servicio doméstico, las mujeres afroecuatorianas superan a los hombres, con una participación del 94,7%, según la Encuesta de Empleo y Desempleo Urbana y Rural de 2006.

       Mujeres sin ingresos

Existen más mujeres afroecuatorianas que no disponen de ingresos propios que el promedio de las mujeres del país, solo hay que recordar que el desempleo en los afroecuatorianos es 49 veces más grande que el desempleo en los mestizos, y en el caso de las mujeres es aún mayor. La carencia de ingresos propios coloca a las mujeres en situación de subordinación  y dependencia, además dificulta su acceso a otros recursos sociales.

Fuentes: Puyol, Verónica y Viveros, Sonia. Mujeres en la historia del Ecuador: género y cultura. Una mirada desde las mujeres afroecuatorianas. Consejo Nacional de las Mujeres (CONAMU) y Ministerio de Cultura. Quito.

Sistema Nacional de Información Inter Étnica. Boletín informativo N. 1. Junio 2010. Quito – Ecuador.

Foto: World Pulse /Feminismo Afrodescendiente

Prácticas racistas se mantienen en el país

 

En junio de 2009, el futbolista Felipe Caicedo, quien juega en Europa, se encontraba de vacaciones en Ecuador y visitó el restaurante el “Portón” ubicado en el sector de Urdesa (Guayaquil), en compañía de amigos y familiares. Sin embargo a uno de los cliente lo intranquilizó el hecho de que uno de los acompañantes de Caicedo estuviera hablando por celular y entrara y saliera algunas veces del local, después llamó a la Policía, confundiéndolos con presuntos delincuentes (Vistazo. com).

El delantero ecuatoriano demandó por odio y discriminación racial a Víctor Bitterman, propietario del restaurante. La abogada del deportista, Luz María Pico manifestó que “en lugar de darle los alimentos, a los quince minutos llegaron tres patrulleros y quince policías. Irrumpieron en el local, le pidieron los documentos y le hicieron levantar sus manos. Lo trataron como a un delincuente” (Hoy, 2009).

Lo ocurrido es un ejemplo que ilustra las prácticas racistas que prevalecen en el país. La cotidianidad devela que el color de la piel sí influye en el trato hacia las personas, el privilegio de unos y la exclusión de otros. La discriminación racial, particularmente hacia afroecuatorianos e indígenas refleja un hecho oculto, pero permanente.

Felipe Caicedo fue confundido con un delincuente, aparentemente por verse “sospechoso”; la abogada añadió que “la acusación se dio porque su defendido es afrodescendiente. A ver si era blanco, ojos azules y rubio, lo trataban como ladrón” (Hoy, 2009).

Una forma extrema de discriminación es el odio que se expresa y fomenta desde el grupo dominante en prejuicio del dominado en razón de sus diferencias.  Las personas víctimas de actos de discriminación requieren respaldo del sistema judicial para que se reconozca el derecho a no ser discriminado y la visibilización de los grupos a quienes se discrimina.

Ante el solo conocimiento de actos que puedan constituir delitos de odio o discriminación, la Policía, la Fiscalía y la Función Judicial están obligadas a investigar para determinar a autores, cómplices y encubridores e imponer la sanción que corresponda. El silencio o la indiferencia son factores determinantes para que se reproduzcan y naturalicen prácticas discriminatorias, negando el ejercicio de los derechos humanos de todos y todas por igual. Si usted considera que ha sido víctima de estos delitos, denúncielos.

¿Qué es el delito de odio?

Son actos cometidos contra un individuo aparentemente por su raza, grupo étnico, religión, lugar de origen, nacionalidad, orientación sexual, sexo o afiliación política, afinidad deportiva, etc.

Cuña radial: “Racismo y discriminación racial” 

Fuentes: Discriminación racial y derecho a la igualdad

Hoy.com, 26 de junio de 2009

Vistazo.com, 25 de junio de 2009