“Cualquier registrador de propiedad registra la compra y venta de un territorio que es ancestral, sabiendo que eso es ilegal”

Entrevista al Historiador Juan García

Uno de los sitios denominados ancestrales se ubica en el norte de Esmeraldas, cuya población enfrenta la falta de servicios básicos por desatención del Estado, un creciente conflicto armado en la frontera y la agresiva penetración de empresas extractivas como la maderera, palmicultora o minería.

Para entender los conflictos que atraviesa el norte del país, el historiador Juan García explica uno de los mayores problemas que tiene el Pueblo Afroecuatoriano para mantenerse en  sus territorios ancestrales, la denomina desterritorialización, que implicar sacar a una persona o colectivo de su propiedad ancestral para dejarlo en el aire, en el vacío.

La desterritorialización se da a través de una serie de ilegalidades como la compra y venta de territorios que son ancestrales. Con capitales a menudo transnacionales se compra tierras que no son vendibles y que el Estado las legitima.

 

¿Esta ocupación histórica qué representa para el pueblo afroecuatoriano?

Nosotros pensamos que el Estado ecuatoriano como tal es una construcción que nace posterior a nuestra presencia, entonces nuestro derecho es primero. Por eso decimos que el derecho al territorio es el derecho mayor, porque cuando el Estado nació, nació con nosotros adentro y nosotros ya teníamos nuestras leyes, costumbres, tradiciones y todo eso estaba fundamentado en el territorio. Ni siquiera el territorio-nación había nacido cuando ya el territorio ancestral estaba sembrado de la tradición.

¿Cuáles son las necesidades que tiene el pueblo afroecuatoriano dentro de sus territorios ancestrales?

La primera necesidad es el reconocimiento, la gente de las comunidades generalmente está tratando de entender qué es lo que tiene que hacer primero. Si pedir que el Estado le reconozca, le legitime, le extienda un título de propiedad o si lo que tiene que exigir es el reconocimiento de la ancestralidad.

Muchas veces la gente opta por ir por la vía de la complacencia con el Estado, entonces para que a usted le reconozcan tiene que pagar. La gente prefiere ir por ahí, ese no debería ser el camino. El camino debería ser del derecho al reconocimiento ancestral como está dicho en la Constitución, pero la gente no siempre sigue este camino, porque este es más engorroso, más largo.

¿Cuál es la situación que enfrenta el pueblo afroecuatoriano con las palmicultoras, minerías y falta de recursos básicos en esas tierras y territorios?

La región atraviesa una situación muy triste, que en nuestro trabajo diario lo vemos como la desterritorialización. Si bien la gente, las comunidades, han hecho un ejercicio de territorializarse, es decir, de sembrar su tradición y su derecho en esos territorios, desgraciadamente el Estado no ha hecho presencia para sostener esa territorialidad.

Y como el Estado no ha hecho el esfuerzo con su presencia para sostener el derecho, la desteritorialización es muy fácil por parte de los capitales transnacionales, por dinero que viene quién sabe de qué lugar, pero compra tierra que no es vendible y el Estado legitima la compra de esas tierras que no deben ser legitimadas.

Entonces, la conclusión es que la desterritorialización es la suma de unas ilegalidades, donde el Estado tiene un papel muy feo, muy sucio. Cualquier registrador de la propiedad registra la compra y venta de un territorio que es ancestral, sabiendo que eso es ilegal, pero el Estado no hace presencia para reparar ese daño, entonces es daño tras daño. Las palmicultoras y las mineras  se fundamentan en la desterritorialización.

¿Qué implica la desterritorialización?

Yo creo que cuando hay desterritorialización ya la comunidad pierde, yo diría el fundamento, la base de su territorialización, porque la desterritorialización no es otra cosa que sacarlo a uno de su propiedad ancestral para dejarlo en el aire, en el vacío. Entonces yo creo que son pocas las comunidades en este momento que tiene el territorio como base para exigir.

Creo que la gran mayoría de las personas afroecuatorianas están viviendo en una nueva diáspora, en una nueva dispersión y desde esa dispersión es muy difícil exigir cualquier cosa, como sean derechos ciudadanos. Entonces cada vez el proceso de deslegitimación, de negación que vive la comunidad afroecuatoriano, va llevando a esta comunidad a una situación jurídica muy compleja.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: